Archivo de la etiqueta: Transporte

PROYECTO TERCER CARRIL DE VÍA BOGOTÁ-GIRARDOT LOGRÓ CIERRE FINANCIERO

Redacción Colombiabus

EL ACUERDO SE CERRÓ CON LA BANCA INTERNACIONAL

El proyecto de rehabilitación, mantenimiento y construcción del tercer carril en la vía Bogotá-Girardot, que contempla 144,8 kilómetros, alcanzó un acuerdo de financiación por 700.000 millones de pesos, lo que garantiza tanto el avance de las obras, como la consolidación de los recursos requeridos para la ejecución, estimados en 5,37 billones de pesos.

El acuerdo fue cerrado con el Crédit Agricole Corporate and Investment Banking, el Banco Santander y el Bank of Tokyo Mitsubishi UFJ (MUFG). Los recursos se destinarán para la instalación de los campamentos y la compra de maquinaria que permita ejecutar los trabajos de construcción.

El proyecto Tercer Carril Bogotá-Girardot de cuarta generación (4G), que fue reactivado por el Gobierno Nacional el pasado 12 de febrero, contempla la rehabilitación de la doble calzada en una longitud de 144,8 kilómetros y la construcción del tercer carril en 69 km, con una inversión total de $5,37 billones.

Cada una de las entidades financieras de internacionales, participó por partes iguales en la operación, que se cerró en pesos colombianos y sin el uso de garantías corporativas por parte de los accionistas de la concesión: Constructora Conconcreto y VINCI Highways, subsidiaria de VINCI Concessions.

El proyecto beneficiará a más de un millón de personas de los 13 municipios sobre los que tiene incidencia y mejorará la movilidad de más de 17 millones de vehículos que transitan anualmente por este corredor vial. Principalmente se beneficiarán los habitantes de los municipios de Soacha, Silvania, Granada, Fusagasugá, Melgar, Ricaurte y Girardot, así como los usuarios que diariamente transitan por el sector.  Actualmente, el proyecto tiene un avance físico general del 2,86%, que corresponde a la ejecución y culminación de las obras de la Unidad Funcional 8, entre El Muña y Soacha.

FLOTA LA MACARENA CERTIFICADA EN BIOSEGURIDAD.

Redacción Colombiabus.

El transporte de pasajeros ha sido uno de los sectores más golpeados durante los meses de aislamiento preventivo y hace pocas semanas inició su ruta de recuperación económica, en una nueva realidad donde los empresarios enfrentan grandes retos para motivar a los usuarios a desplazarse en autobús, garantizándoles el cumplimiento de las mejores prácticas de bioseguridad para inspirar confianza en las compañías y tranquilidad al viajar.

La Macarena, tiene una gran historia de más de 66 años viajando por Cundinamarca, Boyacá, Tolima y con un gran arraigo en los llanos, donde han hecho un impresionante esfuerzo por llegar no sólo a ciudades principales, sino a poblaciones alejadas. Una empresa que destaca por su gran organización y el manejo adecuado de sus procedimientos, con sus certificaciones ISO9001 en calidad, ISO 45001 en gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo; siendo además la primera compañía de transporte de pasajeros en Colombia en obtener la certificación ISO39001 en Seguridad Vial.

TRANSMITIENDO CONFIANZA A SUS VIAJEROS

Consciente que los procesos de bioseguridad también necesitan un respaldo y una certificación que demuestre su adecuada adopción para asegurar que vehículos e instalaciones se encuentran libres de agentes patógenos, el pasado 15 de septiembre le fue otorgado a la compañía, de manos del Icontec, tanto el sello que demuestra la conformidad en Operaciones Bioseguras, como la marca Check-In Certificado, también otorgada por el mismo ente certificador, que ha desarrollado este nuevo distintivo junto al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Así las cosas, Flota La Macarena se destaca por ser la primera empresa de transporte de pasajeros del país en recibirlos.

Estas certificaciones aportan un gran valor para la empresa transportadora porque contribuyen a la seguridad, implementando las mejores prácticas frente al Covid-19; minimizan riesgos de propagación de virus al evitar fallas en los protocolos; reducen riesgos de sanciones ante una evaluación por parte de las autoridades; generan confianza entre viajeros, inversionistas y demás interesados; y finalmente, mejora la reputación de Flota la Macarena, reafirmando su compromiso para evitar contagios.

Los certificados son válidos hasta septiembre de 2022 y la compañía podrá usarlo en todos sus elementos visuales, destacando ese esfuerzo para no sólo cumplir, sino superar además los estándares relacionados con medidas sanitarias de seguridad.

La certificación de Operaciones Bioseguras del Icontec, es una evaluación para la verificación de la implementación y aplicación sistemática de protocolos de Bioseguridad que minimicen riesgos para los trabajadores, clientes, visitantes y proveedores.

Este sello aporta a la seguridad al implementar las mejores prácticas y recomendaciones frente al COVID-19, minimizando el riesgo de propagación de la pandemia por fallas en la implementación de los protocolos. Reduce además los riesgos de sanciones frente a potenciales visitas de las autoridades, generando confianza a todas las partes interesadas, facilitando la recuperación y reactivación de la Organización.

Es la manera más efectiva para lograr mejorar la reputación de las organizaciones, al demostrar el compromiso de la Organización para evitar contagios por el COVID-19.

El sello de bioseguridad, “Check in certificado, COVID-19 bioseguro”, es una certificación creada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con el apoyo de ProColombia e Icontec, que tiene como principales objetivos generar confianza entre los viajeros y consumidores, minimizar los riesgos de contagio del virus e incentivar el turismo en el país.

«Obtener este respaldo es voluntario y podrá ser usado por prestadores de servicios, áreas y atractivos turísticos que certifiquen el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad una vez comience la reactivación del sector», explicó el ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo.

Según el viceministro de Turismo, Julián Guerrero, «con esta certificación se invita a los empresarios del sector a identificar sus negocios con su imagen y a seguir todas las medidas de bioseguridad, para que los turistas hagan “check-in” con confianza, ya sea en un hotel, restaurante, bar o cualquier sitio turístico. La idea es hacerlos sentir que están entrando a un espacio protegido para ellos».

CORTE CONSTITUCIONAL PONE EN JAQUE CÁMARAS DE FOTOMULTAS

Redacción Colombiabus

ADIOS A CONFUSIÓN DE CIUDADANOS Y ENTES DE TRÁNSITO

Redacción Colombiabus

Por muchos años las cámaras de fotomultas han sido un elemento que genera polémica, enfado y confusión entre los usuarios de las vías tanto urbanas como nacionales y las inspecciones de tránsito por los argumentos empleados para justificar la instalación de los dispositivos para captar la «evidencia».

La discusión venía presentándose desde junio con un primer pronunciamiento desde el mes de junio, cuando la Corte Constitucional permitió a los libertad a los entes de tránsito la actualización de las cámaras. Sin embargo el organismo jurídico dejó en firme sentencia 038 de 2020, que ordena a todos los institutos y secretarías de tránsito a nivel nacional, detener el uso de las cámaras y otros dispositivos a manera de «cazafantasmas» sin hacer la respectiva individualización y reconocimiento facial del conductor a quien se quiera sancionar con el comparendo.

Foto: El Tiempo

La Ley 769 de 2002 que soporta el Código Nacional de Tránsito, en su artículo 129 indica que debe hacerse la debida individualización de la persona. Así las cosas, si la secretaría de tránsito no puede hacer el proceso de reconocimiento facial, sin no hay plena identificación del conductor o propietario, no podrá realizarse el fotocomparendo. De ese modo se termina parte de la persecución a los automovilistas, y un medio intimidatorio que muchas veces ha sido utilizado para sancionar a personas que nunca han conducido un automotor, peor aún, ni siquiera tenían licencia de conducción.

Los magistrados de la corte, con una amplia votación negaron la nulidad de la sentencia, inhabilitando de un plumazo las cámaras, toda vez que ninguna cuenta con la tecnología para hacer el reconocimiento. Incluso en países desarrollados tampoco existen los mecanismos para aplicar las sanciones.

Los transportadores podrán liberarse de esa presión que generaba el «infractor solidario» estaba en contra del debido proceso, puesto que quien no había participado en la maniobra de contravención ni fue testigo, podía ser indagado dejando al automovilista en una clara indefensión. Finalmente, los ciudadanos que hayan sido sancionados con un comparendo sin la respectiva individualización y sin el debido proceso podrán impugnar las multas recibidas.

EDITORIAL: EL TRANSPORTE EN TIEMPOS DE AISLAMIENTO

La situación sanitaria actual cambiará para siempre la forma en que interactuamos, nos transportamos y generamos relaciones interpersonales. ¿Están preparadas las empresas de transporte para lo que venga después?

La expansión de la epidemia del COVID 19, más conocido como Coronavirus, ha demostrado con creces lo vulnerable que es el orden establecido en nuestra sociedad actual. Un agente inesperado cambia por completo la forma de trabajar, estudiar, relacionarnos y por supuesto, viajar. Ahora, los saludos de mano, los besos en la mejilla y hasta los abrazos están mal vistos; quien sabe si meses después de que el virus se haya controlado, esas costumbres sigan en desuso.


En el sector transporte, las aerolíneas han sentido con rigor el embate de la enfermedad, teniendo que dejar flotillas enteras en tierra debido a las restricciones de movilidad y la baja demanda de vuelos internacionales debido al temor del contagio. Las piezas de recambio fabricadas en países asiáticos escasean, y en Colombia, con el dólar por encima de los $4000, se altera de inmediato el esquema de costos y la operación de las empresas.

En el transporte terrestre, la contingencia no ha sido diferente. Las empresas han comenzado a sentir la merma en las ventas, obligando a limitar las frecuencias y racionalizar los recursos para poder sostener la operación. Sin embargo, la necesidad de movilización sigue latente, y aunque de acuerdo con las autoridades sanitarias lo más prudente en este momento es la “cuarentena” voluntaria, situaciones familiares, comerciales y académicas obligan a millones de personas a tomar un autobús. Teniendo una demanda mermada en casi el 50%, se plantean varios interrogantes de cara al presente y futuro de la situación sanitaria. ¿Cómo responderán los transportadores ante esta eventualidad? ¿qué tanto se verá afectada la liquidez de los propietarios con vehículos detenidos y cuentas por pagar? ¿cómo se comportará la demanda en Semana Santa y en lo que resta de 2020?


Lo primero a tener en cuenta, es que la era en que los pasajeros iban a “comprar” es cosa del pasado. Ahora, las compañías deben salir a “vender” sus productos, mas allá de ofrecer vehículos con vistosas luminarias o contratar revoladores o taquilleros que a grito herido promocionen servicios en un terminal de transporte. Es necesario que fortalezcan sus canales de comercialización online, su comunicación virtual y que las ventas se realicen de manera inteligente, corporativa y anticipada. Publicidad en medios especializados, actividades virtuales de activación, mercadeo digital, promociones, servicios de valor agregado y fidelización son la clave para cautivar al pasajero quien está muy cerca de tomar una decisión de compra, y muy lejos de una terminal.


Pero de otro lado, está la protección de la integridad de quienes hacen parte de la comunidad transportadora en nuestro país. Promover los correctos hábitos de higiene y alimentación entre conductores, despachadores, personal de mantenimiento y pasajeros, serán clave para dar cara no sólo a esta epidemia, sino a las que han de venir, porque como está demostrado, la fragilidad de la especie ha quedado más que evidente, y la vulnerabilidad de nuestra raza, plagada de artefactos tecnológicos pero desprovista de un sistema inmunológico capaz, a flor de piel.