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SUPERPOLO 20 AÑOS: LA EVOLUCIÓN DE LA MOVILIDAD EN AUTOBÚS

UN RECORRIDO POR LOS MODELOS FABRICADOS EN COLOMBIA

Informe Central Revista Latinobus – William Marroquín

Una gran apuesta llegaría en el nuevo mileno con el surgimiento de los sistemas BRT en las ciudades, iniciando con Transmilenio en Bogotá. La alianza entre Carrocerías Superior y el constructor brasileño para carrozar en Colombia los primeros buses articulados, se consolidaría en diciembre de 2001 con la creación de Superpolo, con Fanalca (dueña de Superior) y Marcopolo aportando cada una el 50% del capital.

Una asociación orientada también a desarrollar vehículos para todos los segmentos de pasajeros, muchos de ellos integrados al paisaje cotidiano, creando  escuela con sus propuestas y convirtiéndose en hitos del transporte en nuestro país. Veinte años de evoluciones y desarrollos que recordamos en estas líneas, con el estilo inconfundible de Latinobus.

2001 – PARA TODOS LOS SEGMENTOS

Muchos pensaron que la llegada de Marcopolo estaría orientada únicamente al desarrollo de la línea Viale para el segmento masivo y la provisión de los vehículos para los sistemas BRT. La nueva sociedad se presentó a finales de 2001 con un portafolio completo de modelos para atender todas las necesidades de transporte de pasajeros: con motor frontal estuvieron disponibles el microbús Listo con su frente con aspecto risueño y el midibús Temple de gran versatilidad, concebido para movilización en ciudad y carretera.

Con motor trasero se lanzaron el bus Allegro para rutas cortas y Andare GV de largas distancias en servicio preferencial de lujo. Estos modelos también estuvieron listos para saludar la recuperación del país, que en 1999 había caído en la peor crisis económica de su historia (hasta antes de la pandemia), unida a los problemas de orden público.

2002 – ANDARE CLASS

El modelo Andare GV con sus 850mm de altura de bodega y 12 metros de longitud, tuvo una vida corta en el país, pues rápidamente fue sustituido por el Andare Class respondiendo a la demanda de un bus con mayor capacidad de equipaje. Aunque en otros mercados se posicionaba como una de líneas de carretera económicas de Marcopolo, pero configurado para Colombia con más equipamiento, convirtiéndose en uno de los preferidos por propietarios y pasajeros en rutas de larga distancia.

Disponible desde los 12 y hasta los 13,2 metros de longitud fue carrozado sobre todos los chasises de motor trasero de gran tamaño disponibles en Colombia por ese entonces: Mercedes-Benz O400, OH1636 y O500RS, Volkswagen 18.310OT, Hino RK1J, Scania K124IB y K360, Volvo B7R y B12R así como el Chevrolet LV150, que requirió un desarrollo adicional para poder ofrecerlo con bodegas debido a su bastidor central.  


2004 – GRAN VIALE

Un modelo que llegó las metrópolis, acompañando a los operadores de la nueva Fase II de Transmilenio y otros proyectos BRT que se estaban estructurando para más ciudades Colombianas. Con mejoras en el puesto de conducción gracias a una ergonomía muy estudiada, cambios en frontal, la parte trasera, nuevos asientos y mayor luminosidad interior son elementos destacados. Disponible en versión articulada y monocuerpo, ideal tanto para servicios alimentadores, sistemas integrados y padrones duales aptos para operar en los paraderos de las troncales dedicadas o en las compartidas con el resto del tráfico. 

2006 – SENIOR

El midibus Temple dio paso a una nueva generación de midibuses pensados para transporte urbano, donde tuvo mayor aceptación pero con esa versatilidad tan demandada por el mercado, para crear modelos para servicio especial e intermunicipal de corta distancia.

Su reemplazo Senior fue un modelo más limpio, pues eliminó boceles en las uniones, con mayor vanguardismos y aerodinámica, adoptando las últimas propuestas de diseño definidas en las instalaciones de Marcopolo de Caxias do Sul, en Brasil. Mejoras en el acceso a los elementos de mantenimiento, una parte baja modular equipada con piezas de fácil intercambiabilidad, para menores costos operacionales.

2007 – EXPANSIÓN A GRAN ESCALA

La operación de Marcopolo en Colombia venía consolidándose como la tercera más importante para la marca después de Brasil y México. Con una inversión superior a los 5 millones de dólares, Superpolo traslada su producción que se realizaba en las instalaciones de Superbus de Bogotá, al municipio de Cota a las afueras de la capital, en un área de 77.000 metros cuadrados, de los cuales 46.000 están construidos para alojar las líneas de ensamble de los modelos, zonas de pruebas, centro de formación de técnicos, “La Casita del Cliente” y muchas otras áreas preparadas para brindar soporte a todo el proceso productivo.

2008 – PARADISO 1200 G6

Un modelo que puso un punto muy alto, en un momento donde los carroceros nacionales se habían esforzado bastante compitiendo con creaciones para el segmento rodoviario con mejor ejecución y diseño. El Paradiso 1200 G6 llegó para ofrecer una mayor capacidad de bodega muy apreciada en viajes largos, tomando varios aspectos del exitoso Andare Class como su silletería y ópticas traseras, junto a elementos de nuevo diseño: sanitario, portapaquetes, interior en tono gris claro, panel Multiplex centralizando funciones de cabina y su enorme panorámico frontal dividido en tres secciones y faros delanteros respingados.

2009 – GRAN VIALE BIARTICULADO

La necesidad de transportar más pasajeros hora/sentido en las ciudades, mejorar los tiempos de circulación, ofrecer alta capacidad y alcanzar mayor eficiencia en los costos de operación han motivado el desarrollo de autobuses urbanos biarticulados, que en Brasil se ofrecen desde 1992.

En 2009 se presenta el Marcopolo Gran Viale Biarticulado, para atender esas exigencias de Transmilenio en Bogotá, incorporando a la flota buses capaces de llevar un 45% más de ocupantes en 27 metros de longitud. Hoy en día, los vehículos de doble articulación, son el eje de la flota del actual sistema en la capital del país.

2011 – EXPORTACIÓN A PANAMÁ

El mayor pedido que ha atendido Superpolo en sus instalaciones de Cota, fue un encargo de 1.236 unidades para el sistema de transporte masivo de Panamá, con el modelo Gran Viale. Los vehículos de piso bajo con chasis Volvo y climatización Eberspächer, operados por MiBus, han completado más de 720 millones de kilómetros recorridos. Un negocio, valorado en 289 millones de dólares ese entonces, donde la participación colombiana les ganó a propuestas de consorcios brasileros y panameños.

2012 – GRAN VIALE BRT

Unas líneas que redefinieron la identidad del autobús urbano, inspirando dinamismo, velocidad y fluidez recogiendo tendencias de los sistemas de transporte tipo monorraíl más modernos del mundo. Adoptando rasgos de los autocares de la Generación 7 como las superficies carenadas y aerodinámicas, con un puesto de conductor con amplia visibilidad, mezcla belleza con eficiencia, permitiendo que los viajeros de hoy en la ciudad, disfruten de la movilidad del futuro. Un modelo que empezaría su operación en Colombia, con la Fase III de Transmilenio y que posteriormente sería rediseñado para adaptarse aún mejor a las necesidades de los operadores locales.

2013 – GENERACIÓN 7

El modelo de carretera más exitoso de Marcopolo en toda su historia, presentado en 2009 en Brasil, comenzó a ser fabricado en Colombia en 2013 para conquistar al transporte de larga distancia con su estampa exterior de vehículo aerodinámico y veloz.

El complemento vendría con las grandes superficies acristaladas, techo con elevación fluida y carenada, interior totalmente rediseñado, portapaquetes muy espaciosos; asientos de gran comodidad con espaldar grueso, cabecero viscoelástico y cinturones en todos los puestos muy apreciados por el viajero, han permitido que la Generación 7 supere el 70% de participación de mercado en los buses rodoviarios. Ese año también se estrenaba el midibus Audace para mayor confort en el segmento especial e intermunicipal de rutas cortas y medias.

2014 – LA ERA HÍBRIDA

Los comienzos de la electromovilidad fueron en 2014 con los autobuses híbridos para el sistema Transmilenio en el componente troncal en los corredores de la Carrera Séptima y Avenida Eldorado, así como el zonal en rutas del SITP.

Para el primero serían los padrones duales con capacidad para recoger y dejar pasajeros en las rutas exclusivas o en las vías de tráfico compartido, mientras que para el sistema integrado, se incorporaron las versiones de piso bajo para ofrecer máxima accesibilidad a los pasajeros. La amplitud, la luminosidad y la alta capacidad se combinaron con el mínimo ruido y máxima suavidad de marcha del chasís Volvo B215RH Hybrid.

2016 – NEW SENIOR / BRT DE QUITO

Pasillos e interiores más espaciosos, grupos ópticos con tecnología LED, portapaquetes de G7 para las versiones de carretera, opciones de puerta adelantada o detrás del eje direccional, bajos costos de operación con piezas fáciles de conseguir y reponer, son algunas características de la New Senior que llegó con el objetivo mantener la fortaleza en el segmento masivo y urbano, pero con la base para modelos rodoviarios en minibuses, busetas y busetones.

Un año que marcó la entrega de un pedido muy importante para la ciudad de Quito con los 80 buses biarticulados del modelo Torino, también orientado al segmento urbano pero más económico en comparación al Gran Viale BRT, sobre chasis Volvo. Las novedades no pararon ahí, porque además se presentaba con destino al transporte intermunicipal de larga distancia, el Paradiso 1350 G7 con una altura total de 4.05 metros y 17.5 metros cúbicos de bodega para equipajes.

2017 – MARCOPOLO ELÉCTRICO & NEW SENIOR 800

Espacios optimizados para la carga y los elementos de mantenimiento, panel de control multiplex controlado por Bluetooth, tablero de instrumentos completamente plano, sistema door brake que impide arrancar si la puerta de acceso está abierta, mayor espacio de bodega y posición de manejo revisada llegaron con el New Senior 800 busetón de gran capacidad, muy apreciado en servicio especial pero capaz de atender rutas intermunicipales.

Ese mismo año Marcopolo desarrolla el primer Busetón eléctrico de 9 metros, sobre un chasis BYD como parte de un proyecto junto a EPM para evaluar el comportamiento del vehículo de cara a seguir evolucionando las nuevas tecnologías que se impondrán en los próximos años.

2018 – PARADISO 1200 NEW G7

A finales de Julio de 2018, Marcopolo presenta en Brasil el rediseño de la Generación 7, llamándolo New G7, una actualización del exitoso modelo rodoviario que se convirtió en el bus de carretera más vendido de todo el hemisferio occidental. Cuando se pensaba que su estreno en Colombia no sería inmediato, a las pocas semanas del lanzamiento brasilero, Superpolo entregó la primera unidad Paradiso 1200 producida localmente.

Con nuevos tonos de interior, cromaterapia de serie, panel de instrumentos fijo, iluminación exterior en LED, luces DRL y paragolpes con mayor absorción de impactos siguieron cautivando a transportadores y pasajeros. El nombre Superior reaparecería temporalmente, con un proyecto de microbuses a gas para Manizales con chasis Iveco.

2019 – BOGOTÁ SE RENUEVA

Marcopolo entregó 700 unidades entre articulados y biarticulados para la renovación de la flota de buses de las fases I y II del componente troncal de Transmilenio. Carrozados sobre el chasis Volvo B340M Euro 5, con cámaras dispuestas por todo el autobús, sillas perimetrales antivandálicas se encuentran asignados a los operadores del Somos U (Portal Usme) y Bogotá Móvil (Portal Tunal). El modelo Gran Viale BRT estrenó un rediseño que mezcla el aerodinamismo y fluidez de formas exteriores de la versión presentada en 2012 con componentes del Torino, para menores costos de operación y sobretodo, en la reposición de piezas.

También se agregó a la línea rodoviaria New G7, el Paradiso 1350 con gran capacidad de pasajeros y equipajes, atendiendo un importante pedido inicial de Coomotor.

2020 – EXPORTACIÓN A CHILE

Un año sumamente difícil por las restricciones derivadas de la pandemia, demandó cambios en el proceso de producción y contrajo la demanda del segmento de buses de carretera. Los proyectos de renovación de flota en las ciudades permitieron mantener el ritmo de fabricación en la planta de Cota, con importantes proyectos: un nuevo pedido internacional de 200 unidades articuladas Gran Viale BRT sobre el Volvo B8R Euro 6, para el operador SuBus del sistema RED de Santiago de Chile.

A nivel local, se entregaron 260 unidades biarticuladas también del modelo Gran Viale BRT movidas con gas natural sobre el chasis Scania F340 para Capital Bus, operador de Portal Américas de Transmilenio y los primeros buses padrones con esa misma tecnología para su filial Masivo Capital, que atiende componente zonal.

2021 – EL RITMO NO SE DETIENE

Pese a la pandemia, en 2021 se lanzaron tres modelos desarrollados por el equipo de ingeniería de Superpolo: el Busetón new Senior 680 para el segmento urbano y la renovación de la flota zonal de Transmilenio que no se detiene, el New Audace que combina lo mejor del modelo previo con el New Senior 800 ganando más espacio para equipajes, ofreciendo por primera vez los “espejos virtuales” sustituyendo los retrovisores convencionales externos, nuevos tonos y un interior completamente actualizado.

El tercer modelo marca lo que será la movilidad especialmente en las ciudades, con una flota de 271 busetones eléctricos New Senior carrozados sobre el chasis BYD, donde su agilidad, el silencio de marcha, la conectividad, los espacios para hacer una movilización incluyente, mejorarán la calidad de vida de los bogotanos con un transporte cero emisiones.

Por dos décadas, Superpolo se ha mantenido como un referente en la región, de la mano del cual, la movilidad urbana y entre ciudades ha evolucionado. El año 2022 traerá a Colombia, la nueva Generación 8, un hito en seguridad, lujo y comodidad.

DODGE P900: EL PIONERO DE LOS BUSES DE LUJO EN COLOMBIA

Redacción Colombiabus – William Marroquín / Enrique Henao

RETROVISOR REVISTA LATINOBUS

Aunque no parezca, en cerca de 100 años que tenemos de transporte intermunicipal en Colombia, durante 50 de ellos han existido modelos desarrollados y comercializados únicamente en el país. Y quizá el primero de esos vehículos específicos para nuestro mercado, sea el que recordemos en estas líneas, devolviéndonos al siglo pasado y concretamente al inicio de la década de los setenta.

En ese entonces los buses de motor frontal tipo trompón con puesto de conductor tras el capó, dominaban las vías Colombiana, sobre los chasises de camiones Ford, Dodge, International y Chevrolet con el arquetipo del bus escolar norteamericano. Los fabricantes locales ya construían carrocerías metálicas, aunque mantenían las ventanas de guillotina difíciles de manejar, bodega en la parte trasera para las rutas intermunicipales, sillas fijas o con escasa reclinación y paradas a petición del pasajero.

Carrocería Supermustang – Foto: David Fonseca

A comienzos de los setenta aparecen las carrocerías con ventanas corredizas inclinadas estilo vitrina con luneta posterior, sillas reclinables, portapaquetes de techo y espacio interior mejor aprovechado. Sin embargo, los buses de motor trasero integrales eran pocos y llegaban importados de Europa.

ENSAMBLANDO CAMIONES Y BUSES LOCALMENTE

Colmotores en 1956 había iniciado operaciones como primera ensambladora local, con los vehículos ingleses Austin. En 1965 Chrysler se interesa en el mercado colombiano y adquiere la mayoría accionaria de la planta, comenzando producir inicialmente automóviles Dodge y ampliando el portafolio de automotores fabricados en el país, incluyendo buses y camiones.

Con carrocería Superior – Foto de 1981 / Enrique Henao Osorio

En 1960, antes la llegada de Chrysler a Colombia, se producía en Norteamérica un camión con las características de cabina baja adelantada (LCF – Low Cab Forward) con escudos Dodge, usando las nomenclaturas C900 y C1000 para las versiones de transporte pesado. Estaban montados en bastidores rectos, tenían paneles frontales retráctiles y capó abatible lateralmente para mejorar el acceso al motor.

Concebidos para montarse con múltiples opciones de motores y transmisiones buscando adaptarse a cualquier necesidad de trabajo, también fueron ensamblados por Colmotores en versión doble troque y cabezote para tractomula. Se comercializaron con la nomenclatura CNT900, que hacía referencia a un vehículo pesado para carga, con ejes en tándem (6X4) y motor diésel provisto por Cummins.

Foto: Enrique Henao Osorio

Basándose en el conjunto de propulsor y transmisión de los vehículos de carga, se haría un desarrollo exclusivo para chasís de pasajeros de motor trasero, aprovechando  las mejoras de los carroceros nacionales. Este tendría el gran honor de convertirse en el primer autobús para servicio de lujo de ensamble local, causando un enorme impacto al presentarse en sociedad pues por primera vez se ofrecía en Colombia una línea orientada al segmento de transporte pesado: el Dodge P900, que se lanzó en 1971 junto con los camiones CNT900 doble troque y tractomula.

UNA MECÁNICA INOLVIDABLE

El nuevo Dodge P900 causaba un gran impacto visual donde quiera que pasaba e incluso detenido, transmitía la imagen de autobús poderoso, veloz y lujoso. Sus dimensiones impresionaban considerando lo ofrecido en la época: 11 metros de longitud, 3,30 de altura y un peso vehicular que superaba los 13.000 kilogramos; también el conjunto con las carrocerías locales de grandes ventanas laterales, enormes panorámicos adelante y atrás, atraían las miradas.

Si exteriormente era un bus que no había sido visto en Colombia, su motor diésel ubicado en la parte trasera era otra gran novedad y sorpresa, que entregaba un rugido portentoso proveniente del Cummins V8 de 504 pulgadas cúbicas (8,3 litros de desplazamiento) que producía 210HP de potencia y 405 libras/pie de torque (549Nm). Una máquina de aspiración natural con camisas húmedas, enfriadores de aceite y radiador tropicalizado para las vías nacionales.

El sonido sobrecogedor de su motor, ya fuera detenido a régimen de ralentí, rodando o cuando el conductor presionaba el acelerador, llamaba la atención e inspiraba poder, velocidad y autosuficiencia que otros vehículos de la época difícilmente entregaban.

Ficha Técnica – Dodge P900

MotorCummins V8 504 – naturalmente aspirado, 8.259cc
Potencia210 HP @ 3.300 rpm
Torque549 Nm @ 1.900rpm
Alternador105 Amperios Lecce-Neville
TransmisiónSpicer 5652A manual, 5 velocidades adelante, sincronizadas de segunda a quinta y reversa.
DirecciónHidráulica
Capacidad ejesDelantero: 11.000 lb (4.990Kg) Trasero: 18.000 lb (8.165Kg)
SuspensiónDelantera: Resortes de hojas 5.000 lb y amortiguadores hidráulicos Trasera: Resortes de hojas 8.500 lb y amortiguadores hidráulicos
FrenosDe servicio : 100 aire, levas en “S” adelante y atrás, compresor de 12 pies cúbicos (339 litros) y válvula dosificadora de presión. De Parqueo: Aire con resortes cargados y aplicado a las campanas traseras.
Distancia entre ejes:226 pulgadas (5.740 mm)
Trocha:62 pulgadas (2.445 mm)
Peso chasis vacío:4.036 Kg
Peso vehicular máximo:13.152Kg
Capacidad tanque de combustible:60 Galones (227 litros)

DOS ESCUELAS CARROCERAS RIVALES

Desde finales de los 50 empieza la producción de carrocerías metálicas para bus en el país, con constructores en Bogotá que tenían licencias de fabricantes norteamericanos y en Duitama,  donde la actividad transportadora creció gracias al desarrollo industrial impulsado por Acerías Paz de Río. Ambas vertientes carroceras presentarían a la par sus creaciones para acoplarse al Dodge P900, buscando cautivar a los transportadores.

Foto: AGA – Autobuses y Autocares

Así se vieron propuestas de Superior, Blue Bird e INCA establecidas en Bogotá y las duitamenses desarrolladas por Suprema y Muisca inicialmente, apareciendo después en la escena Invicta, AGA y Supermustang.  Pocos carroceros vistieron al P900 y se veía que cada constructor realizaba actualizaciones de sus modelos a los pocos años: variados tipos de luces, distintas alturas o “camellos”, cambios en los ventanales panorámicos y laterales, láminas de aluminio en los costados, mostrando que el estilo estaba por encima de la funcionalidad.

La mayor parte de los buses Dodge P900 estuvo en las filas de Flota Magdalena, Expreso Bolivariano, Rápido Duitama, Trans Bolívar (hoy Cootransbol), Coflonorte, Coomotor, Copetran, Berlinas del Fonce, Expreso Trejos, Omega, Cootranar, Transipiales, Flota Occidental, Empresa Arauca, Rápido Ochoa, Colibertador, Cootransmagdalena y Expreso Brasilia. Destinados para atender las actuales rutas de media y larga distancia, exceptuando quizás el corredor Bogotá-Sogamoso, donde desde aquella época, se evidenciaba la gran competencia por los pasajeros y la creciente rivalidad de las empresas.

Foto: John Veerkamp – Medellín

Fue un autobús que le permitió a las empresas ofrecer verdaderos servicios directos y de lujo para la época, que muchas le llamaron “Pullman”, dejando que los buses corrientes trompones atendieran las rutas con paradas a petición del pasajero. Con los P900, los viajeros podían disfrutar de los paisajes gracias a los amplios ventanales y la mayor claridad, las sillas reclinables de varias posiciones, además de entretenimiento con televisión en color y películas reproducidas en Betamax. El aire acondicionado fue una exclusividad, visto en las últimas unidades producidas.

NEGÁNDOSE A MORIR

Se produjeron 1.242 chasises entre 1971 y 1979, año en que Chrysler vende a General Motors sus acciones en Colmotores, para enfrentar una grave crisis económica que amenazaba su supervivencia. Cuando los motores necesitaron reparación, muchos propietarios les adaptaron propulsores Mack 675 de 11,1 litros y 237HP de potencia, Detroit Diesel 6V92 de 9.000cc y 270HP, International y hasta Isuzu. La instalación posterior de turbocargadores y transmisiones Fuller, también hizo parte de las modificaciones. Naturalmente, llevar el chasis e instalarle una nueva carrocería, también fue una forma de mantener actualizado al Dodge P900, especialmente a mediados de los ochenta.

Dodge P900 – Carrocería Blue Bird Transandino / Foto: Luis Cárdenas

El precario estado de las carreteras durante los setentas tampoco ayudó a su resistencia al paso del tiempo, pues muchas troncales tenían importantes tramos sin pavimentar, haciendo que estos Dodge P900 rodaran por rutas destapadas y azarosas. Trayectos sin asfaltar en vías como Medellín – Sincelejo,  Popayán – Pasto, Bucaramanga – Santa Marta o los derrumbes en la carretera a Villavicencio y los corredores del eje cafetero son sólo una parte de las obras inconclusas de la época.

Esas vías en mal estado pudieron haber influido en varios accidentes que se presentaron en las carreteras, involucrando buses Dodge P900. Quizá esa sensación de poder que transmitía la máquina a quien la operaba, hacía sobreestimar las condiciones de la ruta y el entorno de la carretera. La pérdida de competitividad del vehículo se evidenció al aparecer el Chevrolet CHR580 de Colmotores en 1984, cuya tecnología japonesa de Isuzu, implicó un cambio en la mentalidad de nuestros transportadores.

Carrocería Superior “Tres Niveles” – Berlinas del Fonce / Foto: Enrique Henao

Fue un autobús que también marcó una época romántica en las carreteras del país, cuando el entretenimiento a bordo era observar el paisaje; donde bastaba con abrir las ventanillas para sentir el aroma de tierra caliente en Espinal, el frío punzante del Alto de la Línea o la agradable temperatura templada pasando por Tuluá.

Para muchos conciliar el sueño mientras sentían el rugido del motor o los silbidos cada vez que el conductor hacía un cambio o aplicaba el bajo para obtener el empuje adicional para sobrepasar un vehículo, le daban ese toque de aventura a los viajes en bus por nuestro país, a bordo del más lujoso y potente autobús de pasajeros producido en Colombia hasta ese momento.