VOLVO BUSES LANZA EN INDIA EL PRIMER BUS DE 13,5 METROS Y CHASIS 4X2

AHORA TRES VERSIONES PARA ELEGIR DEL VOLVO 9400

Redacción Colombiabus – VE Commercial Vehicles

Volvo Buses India, que desde 2020 hace parte de VE Commercial Vehicles (VECV), se ha convertido en el primer fabricante en lanzar un autocar 4×2 de 13,5 metros en India. El autobús con motor trasero se ha desarrollado sobre la plataforma modular Volvo 9400 que también incluye las configuraciones 4×2 de 12 metros y 6×2 de 14,5 metros.

El autocar Volvo B8R de 13,5 m con motor trasero mantiene la seguridad, el ahorro de combustible, el rendimiento y la comodidad de los pasajeros líderes en la industria que los operadores y pasajeros de Volvo Bus esperan de los autobuses Volvo. Ofrece hasta un 10% de asientos adicionales y más de un 20% de capacidad adicional si se pide en configuración bus-sleeper (con literas), con un aumento de casi un 25% en el espacio para el equipaje de los pasajeros.

Los autobuses totalmente construidos entregados desde las instalaciones de VECV en la ciudad de Hosakote, ubicada a 187 kilómetros de Bangalore, capital del estado de Karnakata que agrupa buena parte de la actividad industrial y tecnológica del país. Los buses cumplen totalmente con las normas de seguridad vigentes y permitirán un equilibrio entre las versiones integrales de carretera de los buses Volvo.

El autocar Volvo 9400 B8R de 13,5 m está certificado para un peso bruto del vehículo (GVW) de 18 toneladas. Está propulsado por el probado motor diésel de inyección directa D8K de 300 CV y ​​seis cilindros de Volvo. Esto asegura a los clientes la mejor relación peso / potencia de su clase. La calidad de conducción se optimiza a través del sistema de suspensión controlada electrónicamente (ECS), mientras que la seguridad se ve reforzada por el sistema de frenado electrónico (EBS).

MERCEDES-BENZ LANZA SU PRIMER CHASIS DE BUS ELÉCTRICO HECHO EN BRASIL

COMENZARÁ A RODAR EN 2022 EN LOS MERCADOS

Redacción Colombiabus – William Marroquín / Mercedes Benz Do Brasil

La competencia por el liderazgo en la electromovilidad latinoamericana cuenta ahora con nuevos actores, que llegan a proponer soluciones que buscan competir con las marcas chinas que han colonizado la región que suman a la fecha más de 2.000 buses operativos y que ruedan por las calles de las ciudades latinas.

Ahora Mercedes-Benz, se suma a esta creciente oferta de soluciones eléctricas, sobre la base del exitoso chasis O500U y tomando partes del eCitaro, que esta año conmemoró 20 años de lanzado, con más de 70.000 unidades vendidas en Latinoamérica y otros mercados como África y el sudeste asiático. Desarrollado en Brasil, en la planta de São Bernardo do Campo (Estados de São Paulo) y probado también en Alemania, el nuevo eO500U se convierte en la primera plataforma eléctrica fabricada en esta región del mundo, que comenzará su vida comercial desde 2022.

Partiendo del O500U para transporte urbano y BRT el equipo empezó el trabajo desde la planta de São Bernardo do Campo “La historia empezó con el prototipo del bus eléctrico, cuando vimos que se necesitaba un representante de la unidad del Centro Regional de Latinoamérica para vehículos eléctricos, desarrollamos en conjunto con el equipo de ingeniería hace algo más de dos años” comenta Augusto Franca, Gerente de Ventas Mercedes-Benz Onibus Brasil.

El proyecto del nuevo bus eléctrico Mercedes-Benz eO500U, requirió una inversión de 19 millones de dólares, que hace parte del ciclo de inversiones programadas para la planta de São Bernardo do Campo, una de las más modernas de Daimler en todo el mundo. Para el periodo 2018-2022 se espera haber destinado cerca de 4,6 billones de dólares.

La plataforma fue probada tanto en Brasil como en Alemania, acoplada al modelo Millennium de Caio Induscar, que ya ha acogido a otros chasises eléctricos que ruedan en Brasil. El nuevo eO500U, permitirá construir buses de hasta 13,2 metros de longitud, sus baterías representan cerca del 50% del peso del chasis, lo que significó un esfuerzo importante para mantener una buena capacidad y prestaciones.

El motor eléctrico está acoplado al eje trasero y el eO500U contará con sistema de frenos EBS y regeneración de energía para ayudar a recargar las baterías al desacelerar o frenar. El panel de instrumentos es completamente nuevo y está preparado para controlar toda la información del propulsor, la carga y duración de los acumuladores y demás sistemas electrónicos.

La autonomía con el pack de 4 baterías es aproximadamente 250 kilómetros y gracias a la versión de seis paquetes se pueden alcanzar hasta 300Km. Para recargar los acumuladores, se necesitará un tiempo estimado de 2,5 a 3 horas, que tendrán una vida útil estimada de alrededor de 15 años, suficiente para celebrar contratos de transporte público con las municipalidades latinoamericanas, además para poder facilitar un mejor retorno de la inversión.

Ya existe interés en los operadores de los estados brasileros de Sao Paulo, Vitoria y Salvador. Tanto para ellos, como para los transportadores urbanos de Latinoamérica, Asia, Europa del Este y Oceanía a donde se ofrecerá este eO500U, estará disponible un equipo de consultoría especializado provisto por Mercedes-Benz que les acompañará en el uso de la tecnología y el soporte para la infraestructura de abastecimiento de energía eléctrica.

Si bien el chasis inicial está configurado para bus padrón, la plataforma eO500U servirá para desarrollar versiones de bus articulado y biarticulado, aptos para los sistemas masivos y BRT de las ciudades latinoamericanas como Transmilenio en Bogotá, Metrobús en Ciudad de México, Red en Santiago de Chile y los desplegados en las ciudades brasileras, por citar algunos.

Este chasis urbano pone a Mercedes-Benz Latinoamérica en una nueva era, donde las ciudades y los operadores lo estaban esperando. También refuerza el compromiso de Daimler de buscar soluciones sustentables para el transporte colectivo de pasajeros y pensando en el futuro, alineados con los pilares de las megatendencias de la movilidad actual. Así llega el aporte de la marca de la estrella, para mejorar la calidad de vida de las personas en las grandes ciudades.

VIAÇÃO GARCIA Y BRASIL SUL ESPERAN PEDIDO DE 31 BUSES MARCOPOLO GENERACIÓN 8

ESPERAN ALCANZAR 85% DE LAS CIFRAS DE PREPANDEMIA

Redacción Colombiabus – Viacao Garcia

La Generación 8 de Marcopolo es una realidad y mientras el Grupo Aguia Branca se prepara para recibir el primer bus en pocas semanas, otras empresas no quieren perder la estela y esperan la reactivación del transporte rodoviario brasilero con nuevas unidades. Así lo ve el Grupo Viação Garcia – Brasil Sul, uno de los más grandes en el país y cliente importante de Marcopolo, que anunció su nuevo pedido de buses.

Según la empresa, para las líneas interestatales, se han pedido 10 vehículos Paradiso G8 1800 Double Decker. En este caso, los autobuses vienen con 56 asientos, 48 ​​asientos semi-cama en el segundo nivel tapizados en cuero ecológico con siete escalones reclinables, reposapiernas más anchos con apoyo regulable en altura del pasajero y cortinas que separan los asientos, y ocho sillas cama en el primer piso reclinables 180 grados, mamparas individuales y un kit de confort compuesto por almohada y manta con el estándar de la cadena hotelera Bourbon.

Para el funcionamiento en líneas interurbanas con rutas más cortas, esperan 12 Paradiso G8 1200. Estos cuentan con 42 asientos con asientos semi-cama en cuero ecológico y espacio más amplio para las piernas con apoyo regulable. Finalmente, en servicio de alquiler (fretamento) se pidieron 9 buses Viaggio 800 con transmisión automática y suspensión neumática. Los vehículos, con chasis Mercedes-Benz, operarán en las líneas de la compañía en siete estados (São Paulo, Paraná, Santa Catarina, Rio Grande do Sul, Rio de Janeiro, Mato Grosso Sul y Minas Gerais). Las primeras entregas tendrán lugar finalizando septiembre y se espera que para noviembre, el grupo tenga sus 31 buses trabajando.

Los vehículos de esta nueva generación tienen una estructura diseñada para garantizar una mayor seguridad para pasajeros y conductores. Los sistemas son altamente tecnológicos, con énfasis en el frenado automático y de emergencia; asistencia en la conducción de caminos con curvas; control interno de la presión y temperatura de los neumáticos; análisis de objetos de hasta 200 metros con advertencia sobre la relevancia de cada uno; alarma en caso de salida involuntaria del carril de conducción; control electrónico de estabilidad, entre otros que hacen que la conducción sea la más segura del mercado, gracias al equipamiento de los chasis Mercedes-Benz.

El grupo se decidió por los Marcopolo G8, por el hecho que también ofrecen más comodidad al conductor con el nuevo asiento de espuma en forma de caparazón que “abraza” al conductor, según los vehículos. Nuevos faros, mayor visibilidad de los obstáculos y un sistema de cámaras con visión nocturna son otros atributos que hacen que la conducción sea más segura. El diseño completamente renovado de los vehículos también ha permitido mejorar el coeficiente aerodinámico, que ya era muy bajo en la Generación 7, brindando un ahorro de combustible del 3% al 5%.

Actualmente, el Grupo trabaja con el 60% del movimiento mensual en relación al año 2019, antes de la pandemia del covid-19, y debería llegar al 85% a fines de 2021. Para el vicepresidente del Grupo, Estefano Boiko Junior, este es el momento de retomar las operaciones. “Brindar a los clientes comodidad y seguridad siempre ha sido nuestra prioridad”, dijo.

También, el presidente del Grupo, José Boiko, refuerza la importancia de adoptar protocolos de bioseguridad. “Hacemos todo lo posible para monitorear todos los puntos de contacto e implementar procedimientos de servicio seguros, incluida la adquisición de la nueva flota de autobuses de última generación que brindarán mejores experiencias a los pasajeros”.

LOS COSTOS DE LOS BUSES DE HIDRÓGENO EN LA POLÉMICA: CASO OLÍMPICOS DE TOKIO

BUSES TOYOTA SORA EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA

Redacción Colombiabus – Financial Times / William Marroquín

Hace pocas semanas terminaron los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, una cita extraña donde no solo los atletas fueron protagonistas, también la pandemia y la sostenibilidad acapararon notas de diferentes medios en el mundo. La llama olímpica se mantuvo encendida mediante quema de hidrógeno, las medallas fueron elaboradas con metales de dispositivos electrónicos reciclados, la villa olímpica también funcionó con energía renovable y la red de transporte de la capital del sol naciente desplegó 100 autobuses Toyota Sora, con la tecnología de pila de combustible. Las olimpiadas también fueron una vitrina para mostrar los avances de Japón hacia la neutralidad.

Estos buses tomaron parte de los desarrollos aplicados al automóvil Mirai, también fabricado por Toyota y propulsado por celdas de combustible. Una tecnología que también se lleva a otras latitudes, como la sociedad formada con la portuguesa Caetano Bus, para ofrecer los autobuses movidos con hidrógeno a los sistemas de transporte de las ciudades europeas.

Autobuses silenciosos, de gran respuesta y con una aceptación positiva de los conductores, muy potentes, capaces de atender la jornada diarias sin problemas y sin emisiones. Eso haría pensar a cualquiera que los buses han sido un éxito total y que la presentación durante los olímpicos ayudó a reforzar su imagen.

Sin embargo, los 100 buses que estuvieron listos a tiempo para el evento, serán suficientes y la ciudad no incorporará más, al menos por lo que queda de 2021. La limitante es el costo: un Toyota Sora con pila de combustible cuesta cerca de 900.000 dólares operado mediante un contrato de arrendamiento por seis años, mientras que un diésel con la mejor tecnología de emisiones cuesta en Japón cerca de 220.000 dólares y tiene una vida útil de 15 años. Para poner en servicio los 100 autobuses iniciales, las autoridades locales y nacionales han pagado subsidios que cubren el 80% del costo del arrendamiento y no alcanza para que sean competitivos. Tampoco el precio a pagar por el energético ayuda, pues es 2,6 veces más caro que el diésel.

En el ejercicio anterior se observan las limitantes para implementar flotas electrificadas con celda de combustible en cualquier ciudad: el alto costo de capital del vehículo, con su complicado sistema de propulsión y celda de combustible llena de materiales exóticos; la corta vida útil, que está limitada por el rendimiento de la pila de combustible; y el costo relativamente alto del combustible de hidrógeno, así como de sus estaciones de reaprovisionamiento.

Los operadores podrían reducir un poco los costos si cambiaran a hidrógeno para todos sus autobuses, instalando bombas de combustible en sus depósitos y compartiendo piezas con toda la flota. Sin embargo, seguirían siendo mucho más caros que el diésel y los usuarios no estarán dispuestos a pagar tarifas mucho más altas por el mismo servicio que ya reciben.

Para que el hidrógeno sea viable, los fabricantes tendrán que reducir los precios drásticamente o de lo contrario, será difícil seguir incorporando esa tecnología en el futuro cercano y sólo podrán pensar en ella, cuando ya se prohíban definitivamente los combustibles fósiles.

Otra complicación viene de la forma como al menos Japón, obtiene el hidrógeno, a través de un proceso petroquímico donde se emite mucho bióxido de carbono, mientras el país evalúa importarlo de Australia, donde se produce de una forma más sustentable. De momento el país del sol naciente se ha llevado la distinción de celebrar los juegos olímpicos más sostenibles de la historia, pero hacer la migración a una movilidad basada en hidrógeno requerirá de varios años y un gran esfuerzo por recortar costos de producción en todos los aspectos.