PACÍFICO TRES ¿LLEGARÁ LA RECOMPENSA A TANTO SACRIFICIO?

Redacción Colombiabus – William Marroquín

LOS TRANSPORTADORES SOPORTAN EL VIACRUCIS

Uno de los temas más controversiales en nuestro país, es la infraestructura vial, un componente vital para impulsar el desarrollo de las regiones y reducir costos logísticos. Mucho se habla de la nuestra posición estratégica y ser una puerta de entrada a Sudamérica, no obstante, Colombia presenta una geografía sumamente fragmentada, recorriendo largas distancias para conectar los centros de producción con los de consumo, y peor aún para el dinamismo del comercio internacional.

Para reducir el rezago en infraestructura vial, era necesario cambiar la forma de contratación de las obras para acelerar su ejecución y dejar atrás esquemas desfavorables, donde el estado pagaba anticipos en los proyectos, independientemente del cumplimiento del constructor, que asumía un riesgo muy bajo. Buscando una respuesta a esos problemas, surgen las concesiones de Cuarta Generación o 4G, donde uno de los aspectos clave, está en que el concesionario tiene que financiar la construcción de la infraestructura en la etapa de inversión en capital, aportando recursos propios (entre 25% y 30%) y el restante asumiéndolo mediante deuda (entre 70% y 75%).

¿Y los recursos qué?

Para financiar la construcción del proyecto, se obtuvieron 2,18 billones de pesos, resultantes de combinar diversas fuentes:

– Dos créditos con la banca local.
– Una emisión de bonos en dólares y otra en UVR con vencimiento a 19 años.
– Crédito en UVR.
– Línea de liquidez con recursos de la Financiera de Desarrollo Nacional.

UN PROYECTO ANHELADO

Se anunciaron varias olas de proyectos para su contratación con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en la primera de ellas, entre 2014 y 2015 se adjudicó el proyecto Conexión Pacífico Tres, por un valor cercano a los 1,9 billones de pesos. Una vía que no solo reducirá significativamente los tiempos de viaje desde Buenaventura hasta Medellín y agilizará el desplazamiento entre la capital antioqueña y el eje cafetero; también permitirá que algunos municipios al borde de la carretera, recuperen el impuso perdido de hace muchos años.

La ruta de 146 kilómetros, se ha dividido en 5 tramos o unidades funcionales, de las cuales cuatro se encuentran casi terminadas y comprenden el trayecto que inicia en La Virginia y termina en La Felisa. Mientras que el último, que comienza desde este municipio caldense hasta La Pintada (Antioquia), es el que más retrasos ha presentado y hasta hace pocos meses, la ejecución de las obras sólo superaba el 50% de avance. Este recorrido de 46Km, incluye la construcción de la varios puentes y viaductos, lo que lo convierte en el de mayor complejidad dentro de la totalidad del proyecto.

Las fases del proyecto

EtapaDuraciónActividades
1 – PreconstrucciónNoviembre 2014 – Noviembre 2015Licencias, diseños y compra de predios.
2- Construcción1800 días (estimado)Obras civiles, gestión social y ambiental.
3- Operación y mantenimientoDesde 2020 hasta 2043Mantenimiento, asistencia vial, gestión social y recaudo de peaje.

¿Y LOS TRANSPORTADORES QUÉ?

Los transportadores habían pedido la exención del pago de los peajes de La Felisa e Irra, o por lo menos la reducción en un 50%, siendo este uno de los puntos de negociación para que las empresas de pasajeros acogieran la restricción y colaboraran con el avance de las obras, sin encontrar respuesta favorable.

Los propietarios de los vehículos han encontrado que el gasto en combustible se ha duplicado, debido al constante pare y arranque, los mayores tiempos de los motores en ralentí y la necesidad de mantener encendido durante el tiempo de detención, los sistemas de climatización. También han aumentado los gastos en componentes de dirección y suspensión por los trayectos en mal estado que deben soportar diariamente.

“Los transportadores piensan que, en octubre de 2021, tendrán las facilidades para movilizarse, pero el concesionario dejará un poco más transitable la vía, por eso seguiremos en dificultades. No creemos que para julio de 2022 se normalice la situación, pensamos que incluso no van a alcanzar y con los paros, tampoco pudieron operar, seguramente pedirán una nueva prórroga el próximo año. “En condiciones normales, las 10 empresas que transitan por trayecto realizan cerca de 370 despachos en ambos sentidos, con los retrasos de las obras y la restricción de las 10 horas, las frecuencias se han reducido a 240 y durante las manifestaciones fueron más de 30 días sin viajar” manifiesta Samir Echeverri, Director Ejecutivo de Utrans (Unión de Transportadores).

Una situación que no sólo tiene desesperados a los transportadores y que dificultará su recuperación económica tras la pandemia y los bloqueos, haciéndolos replantear todo su esquema de operación y poniendo a pensar sobre el tiempo que tardará la región en recuperar su competitividad y generar desarrollo.

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