MARCOPOLO FABRICARÁ EL TORINO EN ARGENTINA

Marcopolo comenzará la producción del modelo Torino en Argentina para su mercado interno en configuraciones que se adaptaran según las necesidades de los transportadores. Rubén Barandiaran, Gerente de Metalsur, entregó mas detalles acerca de este nueva propuesta carrocera.

El producto viene a complementar el portafolio de mediana distancia que ha venido fabricando la ensambladora Metalsur desde hace varios años. Para ello, ha sido necesario acomodar la línea de producción a las necesidades del modelo, incorporando nuevos dispositivos de armado. Gracias a estas y futuras acciones, la planta estará en capacidad de entregar hasta 10 autobuses diarios del modelo urbano, el cual se montará sobre plataformas tanto de motor delantero como de propulsión trasera, las cuales se ensamblarán en una sola línea de producción inicialmente; sin embargo, y conforme a demanda acompañe al producto, podría coordinarse la separación de las líneas dependiendo de la ubicación del motor.

Muchas piezas y componentes de la carrocería serán desarrolladas directamente en argentina, generando una importante integración nacional. «Existen partes eléctricas, y otras como los cristales, fibra de vidrio y estructura que se fabricaran en Argentina. Sin embargo hay otros componentes que vendrán desde Brasil y China, puesto que dada su complejidad, costo de matricería y escala de producción, deberán ser importados.» afirma Rubén Barandiaran, Gerente de Metalsur.

Algunas características del nuevo Torino pueden ser personalizadas de acuerdo con la necesidad del transportador, como las ventanas laterales que pueden ser pegadas o con marco de caucho, así como los asientos, desde ejecutivos, pasando por los semiejecutivos rígidos hasta los plásticos anti vandálicos. Por su parte, los materiales de la estructura como los tubos galvanizados y el forrado exterior en aluminio, garantizan una excelente protección a la corrosión y larga vida para el vehículo.

Acá la nota realizada por Daniel Orciani de nuestro medio aliado ElExpresoTV.

EDITORIAL: EL TRANSPORTE EN TIEMPOS DE AISLAMIENTO

La situación sanitaria actual cambiará para siempre la forma en que interactuamos, nos transportamos y generamos relaciones interpersonales. ¿Están preparadas las empresas de transporte para lo que venga después?

La expansión de la epidemia del COVID 19, más conocido como Coronavirus, ha demostrado con creces lo vulnerable que es el orden establecido en nuestra sociedad actual. Un agente inesperado cambia por completo la forma de trabajar, estudiar, relacionarnos y por supuesto, viajar. Ahora, los saludos de mano, los besos en la mejilla y hasta los abrazos están mal vistos; quien sabe si meses después de que el virus se haya controlado, esas costumbres sigan en desuso.


En el sector transporte, las aerolíneas han sentido con rigor el embate de la enfermedad, teniendo que dejar flotillas enteras en tierra debido a las restricciones de movilidad y la baja demanda de vuelos internacionales debido al temor del contagio. Las piezas de recambio fabricadas en países asiáticos escasean, y en Colombia, con el dólar por encima de los $4000, se altera de inmediato el esquema de costos y la operación de las empresas.

En el transporte terrestre, la contingencia no ha sido diferente. Las empresas han comenzado a sentir la merma en las ventas, obligando a limitar las frecuencias y racionalizar los recursos para poder sostener la operación. Sin embargo, la necesidad de movilización sigue latente, y aunque de acuerdo con las autoridades sanitarias lo más prudente en este momento es la “cuarentena” voluntaria, situaciones familiares, comerciales y académicas obligan a millones de personas a tomar un autobús. Teniendo una demanda mermada en casi el 50%, se plantean varios interrogantes de cara al presente y futuro de la situación sanitaria. ¿Cómo responderán los transportadores ante esta eventualidad? ¿qué tanto se verá afectada la liquidez de los propietarios con vehículos detenidos y cuentas por pagar? ¿cómo se comportará la demanda en Semana Santa y en lo que resta de 2020?


Lo primero a tener en cuenta, es que la era en que los pasajeros iban a “comprar” es cosa del pasado. Ahora, las compañías deben salir a “vender” sus productos, mas allá de ofrecer vehículos con vistosas luminarias o contratar revoladores o taquilleros que a grito herido promocionen servicios en un terminal de transporte. Es necesario que fortalezcan sus canales de comercialización online, su comunicación virtual y que las ventas se realicen de manera inteligente, corporativa y anticipada. Publicidad en medios especializados, actividades virtuales de activación, mercadeo digital, promociones, servicios de valor agregado y fidelización son la clave para cautivar al pasajero quien está muy cerca de tomar una decisión de compra, y muy lejos de una terminal.


Pero de otro lado, está la protección de la integridad de quienes hacen parte de la comunidad transportadora en nuestro país. Promover los correctos hábitos de higiene y alimentación entre conductores, despachadores, personal de mantenimiento y pasajeros, serán clave para dar cara no sólo a esta epidemia, sino a las que han de venir, porque como está demostrado, la fragilidad de la especie ha quedado más que evidente, y la vulnerabilidad de nuestra raza, plagada de artefactos tecnológicos pero desprovista de un sistema inmunológico capaz, a flor de piel.